¡A las buenas!
Increíble, esta es la tercera entrada del blog y aún no me he dado por vencida. Seré sincera, no soy una persona muy constante, así que cuando se me ocurrió la idea de comenzar esto pensé que escribiría una o dos entradas como mucho y luego lo abandonaría, pero aquí sigo, dando la tabarra.
—Hurraaa. Qué afortunados somos… —agita un pompón con desgana.

He estado un ratito trasteando con la planificación y me he tomado un descanso para contar qué es lo que estoy haciendo ahora, y también para llorar un poquito, la verdad. Creo que venir aquí a llorar se va a convertir en mi nuevo pasatiempo.
Como he dicho, sigo con la planificación, más concretamente con la creación del mundo, lo que en todos lados leo como worldbuilding, pero que yo voy a llamar mundografía, que me resulta más sencillo.
Estoy intentando crear todo un escenario donde ubicar a los personajes y todo lo que les va a ocurrir, pero por el momento me resulta vacío. Sé que en la entrada anterior dije que podía sumergirme en el ambiente y perderme por cada rincón, eso es cierto, pero también es cierto que, a pesar de todos los detalles, no lo siento vivo.
No sé cómo explicarme mejor, la sensación es de estar dentro de un decorado de cartón y papel pintado. Los personajes se mueven, pero los habitantes y el ambiente se mantienen estáticos, como esperando para no estorbar. ¿Me entendéis?
—¡Pero si no te entiendes ni tú! —dice frustrada.
He creado cada población y a sus gentes, quiero ver cómo viven, qué hacen, a dónde van, con quién hablan, pero no hay nada que me indique que están vivos, solo están ahí, planos y grises. Tengo la impresión de estar moviendo a los personajes por un tablero de parchís.
He imaginado los bosques, los ríos, mares y lagos, pero no logro que las aguas fluyan, ni que el viento las agite, no hay peces saltando, insectos sobrevolándolos o animales acercándose a beber, está todo quieto y es terrible.
No sé si es solo mi cabeza, si se debe a mi inexperiencia o si me falta algo concreto y esencial que no veo. ¿Cómo voy a poder encontrar la solución si no sé dónde está el problema?
No me malentendáis, me gusta lo que estoy construyendo, solo que siento que no está completo, le falta «vidilla». Cabe la posibilidad de que cuando comience a escribir la aventura y los personajes interactúen con otras gentes, con lo que les rodea, mi percepción cambie, eso espero al menos. ¿Qué se va a esperar de una historia si la propia autora no es capaz de sumergirse en ella?
Estoy muy perdida. ¡Socorro!

A todo esto, y perdonadme que cambie de tema, me ha surgido una duda: ¿sería conveniente hacer un mapa de por dónde se van a mover los personajes?
Porque he estado viendo algunos y son chulísimos, pero no sabría cómo hacerlo. Y no solo por darle la forma, tampoco cómo colocar las ubicaciones en su sitio. En mi cabeza los personajes viajan en línea recta, un lugar, después otro y más tarde el siguiente, claro que no lo describiré así, pero tengo esa imagen dibujada en la mente.
He probado a crear uno usando páginas gratuitas y alguna aplicación, pero el resultado ha sido penoso, no por los programas, sino por mi poca pericia, por supuesto.
Voy a ver si encuentro solución a mi estancamiento respecto a la construcción del mundo, o haré como hago siempre: dejarlo de lado por el momento y esperar que venga la inspiración, si es que le apetece. Ya os contaré.
Hasta la próxima entrada.