18 ene 2026

¿Por donde empiezo?

¡Hola! 

Os doy la bienvenida al blog de la duda eterna, de las ideas inconexas y de los sinsentidos más variados, en el que quiero compartir mi proyecto de escritura.

—¡Nadie quiere saberlo!

Decidí comenzarlo como una especie de diario donde exponer todas las dudas, que no son pocas, las frustraciones, que me desquician, y los problemas que van surgiendo, que yo misma creo, en mi miserable intento de convertirme en «¿escritora principiante?».

Mi nombre es Lluci y no tengo muy claro qué es lo que estoy haciendo y mucho menos si estoy haciendo algo bien (así, en la vida en general). Eso es todo, no creo que el resto de cosas que forman mi ser: gustos, preferencias o aficiones, sea de interés para alguien, si fuera así, pregunta, tal vez pueda responder, tal vez no. 

—¡Antipática!

 

Niña sacando la lengua y asomandose entre dos árboles.

 

¿Y por qué un blog?
 
    Pues porque no tengo a nadie a quien le interese escuchar esta turra, y necesitaba un lugar donde descargar la frustración y el desánimo. Además, cabe la posibilidad, muy remota, de que alguien pase por aquí, lea mis desvaríos, se apiade de mí, y comparta conmigo una idea, un consejo o una simple palabra de ánimo. También acepto regañinas y capones, si eso me ayuda a ordenar la mente y a centrarme.

 
¿Qué es lo que intento escribir? 
 
    Una historia (de fantasía) que lleva rondando por mi cabeza algún tiempo. El problema: mi total desconocimiento de cómo abordar el asunto para que no resulte un bodrio aburrido, incomprensible y sin sentido. 

¿Qué tengo hasta ahora? 
 
    Poco, la verdad. Una idea que ha ido creciendo; al principio solo quería escribir un relato de un par de páginas, y se me ha ido de las manos. También he planificado y organizado algunos puntos. Es aquí donde surge esa cantidad ingente de dudas (tengo muchas más acerca de como redactar la historia, por supuesto, pero esos serán problemas para el futuro).
 

¿Cómo se me ocurrió?

    Todo comenzó viendo una partida online de rol, una muy divertida y con un humor un tanto absurdo e ingenuo, casi infantil, y tuve la necesidad de inventar una aventura así para mí, para esa vida imaginaria en la que la magia existe, todo es sencillo y nunca ocurre nada malo. 
La primera idea fue así: escribir sobre las idas y venidas de un grupo de aventureros inexpertos que quieren resolver un pequeño desaguisado que ellos mismos han causado. Simple, no debería ocupar más de un par de páginas. 
Con el tiempo, la historia creció y dejó de ser tan descabellada e inocua. No quería perder la inocencia de los personajes, pero el asunto que debían resolver era más serio. A la aventura se sumaron nuevos personajes, desaparecieron otros, la trama se complicó y aparecieron otras secundarias. Y, sin darme cuenta, había creado todo un mundo con historia propia, con creencias, leyes, pueblos y razas distintas… . Ahí comenzaron mis problemas. 

 
Pero, ¿has escrito algo alguna vez?
 
    De hecho, sí. Hace 200 años, cuando era niña y durante mi adolescencia, me entretenía escribiendo relatos y cuentos (bastante tontos) que dejaba leer a mis amigas y a mi padre, el único que compartía mi afición por la escritura y también por la lectura. No significa que se me diera bien, claro. 
En algún momento dejé de hacerlo, perdí la costumbre o simplemente me cansé. Aun así, siempre he tenido alguna que otra historia rondándome por la cabeza que me he guardado para mí, que nunca he pasado a papel. 

  

Librito con la forma del sol hecho con cartulina, folios grapados y rotuladores. Interior del librito, aparecen dibujos de lunas soles y estrellas hechos por una niña sin mucho talento artístico.

*Este fue un cuento que escribí cuando estaba en primaria y que aún conservo. 

Es horrible, lo sé.

 

Con esta última historia (aventura la llamo) siento que han vuelto las ganas de escribir. No sé si la compartiré, eso ya lo decidiré más adelante, pero quiero verla escrita, me gustaría mucho y quisiera hacerlo lo mejor que pueda. 
 

He leído libros sobre escritura de diferentes autores, sigo a varios blogs y a autores en redes que dan consejos de escritura, de planificación, de estilo, etc., además de un montón de herramientas que deberían ayudar. He intentado seguirlos lo más rigurosamente posible y, aun así, todo me resulta complicado, un completo caos. Estoy atascada y es por eso que decidí comenzar este blog.
 
—A mí me parece más un intento de retrasar el ponerte a escribir.

—¡En absoluto! ¿Qué sabrás tú? —miro hacia otro lado.

—¡Apúntate a un curso de escritura! —dijo alguien (mentira).

—Me gustaría, pero aquí una sufre un poquito de ansiedad social (sí, en online también) y, además, la situación no está muy allá —lloro en pobre.

—Y ¿todo lo que escribes va a ser así de tonto? — hace una mueca de desagrado.

—Tenlo por seguro —afirmo sonriendo de forma bobalicona.

 
*Cierto, los diálogos tampoco se me dan bien.


—Y bueno, en lugar de perder el tiempo aquí, ¿no crees que deberías seguir informándote, practicando, seguir con la planificación, etc.? 

—Debería, pero también necesitaba un desahogo y, por el momento, aquí no molesto a nadie, eso espero.
 
Tengo la esperanza de que, exteriorizando todas esas dudas, encuentre la forma de resolverlas. 

Supongo que ya se verá.